El desierto arriba de los 4000 m La ruta de las Lagunas y el desierto, Bolivia

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Esta ha sido la ruta más extrema y remota que hemos hecho en nuestro recorrido, pero una de las más espectaculares. Iniciamos en la ciudad de Uyuni en Bolivia hasta el desierto de Atacama en Chile, cruzando por el Parque Nacional Eduardo Avaroa. Encontramos lagunas, salares, montañas, volcanes, geysers, aguas termales, rocas y paisajes únicos, aunque las condiciones climáticas y el estado de la carretera, nos hicieron sufrir un  poco

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La información de este PDF es bastante útil en especial porque marca los lugares en donde se puede conseguir agua: http://globoride.ch/index.php/offthemap/salars-lagunas.html?file=files/gpx/cycling-southwest-bolivia.pdf (Cycling South West Bolivia, 2012). Aquí agregamos un poco de información considerando las diferencias desde el 2012 hasta el 2017, o destacando datos que se nos hicieron importantes:

1. El terreno. Dejando el pavimento y especialmente después del Hotel del Desierto, la ruta está llena de arena, piedra y  ondulaciones (tipo topes), por lo que tuvimos que bajar varias veces de la bicicleta a empujar. Después de Laguna Colorada mejoró porque ya tienen una máquina que va aplanando el camino, así que posiblemente en un futuro se pueda avanz

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ar más rápido.

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2. El viento. En la mañana antes del medio día el viento no se nota, pero después de esa hora nos encontramos con fuertes vientos mismos que en contra alentaron considerablemente nuestro avance y nos impedían colocar la casa de campaña (por miedo a romperla),  s

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ino hasta las 8pm.

3. La altura es otro factor, en especial si tienes problemas para aclimatarte como yo. Nos mantuvimos entre los 4000 hasta los 4990 (Geysers) y para avanzar disminuimos el ritmo de la cadencia. Richard nunca presentó problemas para respirar y su resistencia y condición física se mantu

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vieron normales.

4. El ambiente seco nos abría heridas en los dedo

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s y las que traíamos las hizo más grandes.

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5. En la noche

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la temperatura bajaba a los 15 grados Celsius.

6. En Laguna Hedionda puedes pedir permiso para quedarte e

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n un cuarto dedicado a los ciclistas.

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7. En el Parque Nacional está prohibido acampar. Los refugios nos decían que ya no se podía y los guardaparques nos decían, “ustedes

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acampen, pero yo no he visto nada.”

8. La Laguna Verde se puede apreciar desp

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ués de las 11:00 del día hasta las 15:00.

9. A la salida de la frontera no pagamos del lado de Bolivia (no nos cobraron). También muy pronto comenzará a funcionar la oficina de aduanas chilena  construida a 8 kms de donde inicia el pavimen

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to y no tendrás que declarar hasta San Pedro.

Es importante cargar comida para 8 o 9 días. El recorrido puede hacerse en menos días, todo depende de lo que quieras apreciar y d

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e la disposición de agua y comida que cargues.

POR FAVOR, carguen su basura, en algunos refugios es posible dejarla en botes (aunque ellos luego la queman). En deporte e

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xtremo decimos “lleva solamente fotos y deja solamente huellas”.

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Disfruten del recorrido!

Julia Torres & Richard Riding
Noviembre 2016

Salares Coipasa y Uyuni

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Total Kms. 730
Altura promedio: 3660m
Clima: frio y seco
Temperatura: hasta 21 en el día y 5 grados bajo cero en las noches
Vientos: 20  a 60 kms por hora en dirección noroeste
Camino: Plano, algunas áreas húmedas difícil de pedalear, algunas otras muy arenadas.
Comida: cargar suficiente para dos días
Agua: cargar por lo menos 12 litros para dos días

Salimos desde La Paz tomando la carretera rumbo a Oruro y luego a Sabaya. La salida de la Paz resultó en un ascenso de 400 m pero luego se inicia el Altiplano Boliviano. El tráfico de El Alto  es peligroso porque hay carros estacionados en la segunda línea, transporte deteniéndose para bajar y subir gente a mitad de la autopista y personas con maletas esperando a los autobuses en la segunda línea.

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El camino resultó ser un descanso de los ascensos durante el día, pero en la tarde el viento se tornó en contra en las tardes y nos redujo velocidad. Nos alcanzaron algunos pequeños tornados de viento y arena en el recorrido. En esta época (finales de octubre e inicios de noviembre) la luz del día inicia a las 5:30 y termina a las 19:00, pero ya hay lluvia con granizo y en algunas ocasiones nieve.

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Es difícil conseguir variedad de alimentos y comida fresca en los lugares pequeños. Hay pocos lugares en donde te ofrecen almuerzo en el camino. En los pueblos generalmente encuentras pasta, algunas latas de  atún, sardina y viandas de carne de res o puerco, variedad de golosinas, en algunos lugares, pan. Los vegetales, frutas y verduras no son comunes para la venta porque esperan a que un carrito surta cada dos días y compran lo de su propio consumo.

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El agua es escaza, pero puedes pedir en las casas un poco. En varios de estos pueblos es posible encontrar un grifo de agua en la plaza principal.  Tampoco es potable, nosotros la filtramos.

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Para muchos, este camino puede ser aburrido, pero disfrutamos de la  flora y la gran cantidad de flamingos, algunos emus, llamas, alpacas, siendo este el lugar en donde más camélidos hemos encontrado. Algunos pequeños pueblos tienen iglesias históricas, sitios arqueológicos o edificios y proyectos interesantes. En  Oruro, la capital folklórica de Bolivia, se iniciaron los prefestejos del carnaval 2017, así que nos llenamos de bailes, colores, música, trajes típicos y fiesta.

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Las condiciones de los salares son extremas. El sol brilló todo el tiempo y el reflejo del suelo  de sal lo hacía más fuerte, por ello cubrimos los ojos y la piel lo más posible. Nuestra garganta se irritó desde el inicio y se nos dificultaba tragar y respirar por las condiciones secas del lugar. Después de que el sol se ocultó el frio iniciaba.

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Sabaya es la última población que pasamos antes de entrar al Salar de Coipasa. Desde aquí hay seguimos las brechas rumbo a la población Coipasa siguiendo la montaña y las Islas. Poco a poco nos fuimos encontrando con el Salar y al final decidimos no acampar en la población sino en una isla para poder disfrutar del atardecer y amanecer.

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Pudimos ver cactus enormes y por su tamaño podemos decir que se han formado en cientos de años. No habían camionetas o humanos cerca, compartimos la Isla con una pareja de Llamas y muchas estrellas. También aprovechamos tomarnos unas fotos desnudos aprovechando la ocasión y el lugar. Rodamos sobre el salar aproximadamente 68 kms, lo demás fue sobre un terreno, arena  y en algunas ocasiones piedra.

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Seguimos rumbo a Salinas de Garcí y Mendoza. El camino de salida fue fácil y plano hasta la salida del salar y el inicio de la trocha principal. No hay forma de perderte aunque te desvíes de las trochas marcadas y aunque la superficie cambia, aún  puedes seguir en la bici. Encontramos arena y pequeños ascensos que al final del día, ya agotados y Julia (yo) enferma, se nos dificultó pasando la noche en una población muy interesante llamada Alcaya, una población histórica con restos arqueológicos y aunque casi abandonada, con agua y con muy poca gente.

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Al siguiente, ya descansados, partimos rumbo a Salinas en donde encontramos un par de restaurantes, fruta y tiendas para comprar comida. Acudí al hospital porque no podía respirar ni tragar bien, aparte del medicamento por amigdalitis, me recetaron descanso por dos días y en el hospedaje más barato que encontramos apenas pudimos lavarnos los dientes y recolectar algo para tomar. Al parecer toda la ciudad tenía carencia de agua.

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Desde Salina de Garci y Mendoza salimos rumbo a Coqueza. El camino era destapado, de tierra y piedra y arena suelta, lo que nos hizo empujar la bici por ratos.

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Desde esta comunidad iniciamos el recorrido rumbo a la Isla Incahuashi (en donde debes pagar 30 B por el ingreso). Existen senderos bien marcados, incluso el constante ir y venir de los jeeps y camineta ha dejado una marca negra sobre el salar así que la orientación es fácil.  En la isla debes pagar el ingreso, no hay sombras y si quieres refugiarte en algún lugar te cobran 10 bolivianos por la sombra.

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Decidimos no entrar a la Isla y avanzamos rumbo a la ciudad de Uyuni. Ese noche acampamos “BIVVY” (Bivoauc) sobre el salar sin poner la casa de campaña por el viento y porque no teníamos nada de peso para clavar las estacas. Resultó increíble¡¡¡ Las estrellas y el amanecer. Rodamos sobre este salar 157 kilómetros, un aproximado de 39k rumbo a la isla y el resto en dirección a la ciudad de Uyuni.

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Al siguiente día avanzamos fácilmente rumbo al hotel de sal. A partir de éste, tomamos un track que parecía ir directo a la ciudad de Uyuni y no a la carretera principal pero terminamos en medio de una laguna de sal sin poder rodar y arrastrando la bici por varios kilómetros.  Tuvimos que regresar hacia la carretera principal pavimentada, en la que con ayuda del viento, avanzamos a los 30 kms por hora.

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En la ciudad de Uyuni hay internet, ATMs, restaurantes, diversidad de hostales, pero la mayoría de ellos pasa de los diez dólares por noche. Esta fue nuestra experiencia. En resumen, ¡lo disfrutamos mucho!
ahora a limpiar las bicis.

Trampoline de la muerte, Colombia.

Thought I’d put together some information on the route for those contemplating doing this exceptional ride.

While there are a few accounts on people’s blogs, there’s not much detail of elevation profiles and distances so I thought I’d post these strava screen shots.

The route is very worthwhile. We did it in heavy rain for much of the time, which I don’t recommend but which might be difficult to avoid.

The road is not too narrow for most of the way and at no time is it dangerous as regards falling into the void whilst cycling. (bus and trucks are another matter) but in rain, landslides are the real danger. There are numerous areas that are unstable and unavoidable.

It’s a great challenge. Tough few days on a fully loaded touring bike but a fantastic experience.

Gravel the whole way to San Francisco.

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The first 15km out of Mocoa are relatively flat and easy. The rest of the day was up. Often between 8 and 10 %.

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Mocoa to restaurante Buenos Aires.
We camped at the restaurant.

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To the col. Day 2. Descent to San Francisco.

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Flat from San Francisco to Santiago and then the climbing begins again. From San Francisco it’s pavement, so not nearly as hard but the gradient is steep. 10%+

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Glorious decent to Pasto on good pavement. Fun and fast.

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Aguadas, city of mists.

Perched at an altitude of 2200m, Aguadas is a very attractive colonial town with an even more attractive climate (if you prefer cold nights, cool days and plenty of rain… Believe me, preferable to the hot, humid, mosquito infested low lands.)

Here we rested for a couple of nights. Julia spent the day working on the world bank project she’s involved in and I spent my time lazing around, in the name of recovery .. Just as it should be 😀

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La Pintada a Aguadas

I now viewed the route descriptions in the guide with more and more caution. Today should be 43km and 1750m of climbing. After 15km on a gravel road which after a night of rain was less gravel and more mud, I began to doubt anyone would bring their carbon fibre pride and joy up this farm track. There seemed to be no other road however, so we forged ahead.

The 1750m turned out to be accurate however. On a bumpy gravel road, the 8 to 10% gradients felt much harder than usual (or maybe it was the lack of sleep for the previous two nights)

We arrived in Armas having climbed about 850m and decided to have lunch. Funnily enough, after a rest and a good meal, the prospect of climbing another 1000m that day started to look even less appealing than it had and Armas  appeal grew with every passing minute of procrastination.

The decision was settled when we discovered a hotel with swimming pool on the edge of town with fantastic views for $5.

The young girl who I approached to ask the cost of the room had trouble understanding what I thought was one of my best practised phrases in Espanol, but it turned out it wasn’t that she didn’t understand, she just couldn’t believe what I was asking. A Gringo, staying in my hotel, it was as if I’d just landed in my flying saucer. When Julia explained that I wasn’t from the USA (and would be offended by the mere suggestion) she asked is Inglaterra in the USA then?
“Not yet” I said “not yet”

So glad we decided to stay rather than push on as one, Armas turned out to be a lovely little village and two the heavens opened and we were treated to a thunder storm that night.

The feeling was reinforced the next day, when we discovered just how hard the next 1000m actually were.

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Church, founded in 1570

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Cash register in the restaurant where we had lunch and breakfast.

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Hotel with a view. $5 for a double.

Bolombolo to La Pintada

A short day designed to save Julia’s knees, which have been complaining since we left Bogota and started the roller coaster ride which is Colombia. My knees have quite a few miles in them now, but I can only imagine how she must feel starting the journey in one of the most mountainous countries  so far.

We are now starting to cut back on accommodation costs in an attempt to make the money last a little longer. Other than not eating  that’s really the only other expense. Not that it’s expensive in Colombia. We can easily get a room for two for under $10 and sometimes as cheap as $5, but it all adds up.

We’ve yet to try the Bomberos (firemen) of Colombia but the federal police in La Pintada turned out to be very accommodating. When I asked if there was anywhere to camp close by (a euphemism for can I camp here) it turned out I could. Right here. In front of the office, manned 24hrs, guard dog close by and major highway from Medellin even closer.

Turns out most heavy goods vehicles seem to prefer to travel at night and since we had camped literally 5m from the highway, next to a tope (speed bump) we were treated to the sound of HGV air breaks and clattering cargo all night long. However since the previous night we’d been kept awake by a small zoo literally feet from our tent, we slept like logs.

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Alaska to Argentina